Cómo pasé de ser insegura a ser una mujer empoderada

angie coach

 

Cómo pasé de ser insegura a ser una mujer empoderada

 Las personas que me conocen en esta fase de mi vida piensan que soy una mujer empoderada, segura de mí misma, constantemente en movimiento y emprendiendo nuevos proyectos, pero no siempre fue así.

Detrás de lo que ustedes ven hubo mucho trabajo interior para poder llegar a este punto. En esta entrada del blog me gustaría compartir contigo un poco de la historia que no se suele ver pero que fue base para construir la persona que soy hoy en día.

 

Autoestima en la infancia

A los 7 años de edad, mi padre me inscribió en una academia de Gimnasia Artística y ¡llegué a estar en la selección de mi ciudad! Sin embargo, ese fue el inicio del quiebre de mi seguridad.

Recuerdo mi infancia siendo una niña timorata e insegura, buscaba la aprobación de los demás en cualquier aspecto de mi vida.

Tuve un entrenador que en vez de motivarme me desmoralizaba constantemente con adjetivos calificativos poco agradables y, a tan tierna edad, yo pensaba que eso era normal.

Ahora de adulta reflexiono y me doy cuenta que las palabras que nos dicen en la niñez nos pueden marcar toda la vida. Por eso cuido mucho lo que digo a mis niñas.

 

Ansiedad y pánico

Cuando estuve en la universidad mi inseguridad creció más todavía.

Cuando ingresé a la facultad de Publicidad y medios me encontré con un mundo lleno de etiquetas, para mí era complicado encajar porque no sentía que iba con la imagen que se esperaba. 

La máxima aspiración consistía en encajar en algún grupo, pero yo pertenecía al grupo de los chicos más tranquilos de mi clase. 

Sentía que debía encajar en alguna etiqueta, por eso entraba en ansiedad porque me visualizaba en alguna etiqueta para encajar y al ver que no me gustaba ninguna me sentía fuera del círculo. Ahora comprendo que estaba equivocada.

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¿Cuál fue el resultado?

En el último año de universidad me diagnosticaron con ansiedad generalizada que desencadenó en pánico… Con este artículo no quiero desmotivarte lo que deseo es hacer un pequeño preámbulo del cómo el empoderamiento cambio mi vida.

Veía mi vida como un caos… Incluso recuerdo tomar hasta 5 pastillas al día y llorar sin saber qué rumbo tomar.

En esa época además de estudiar trabajaba en una agencia y mi jefe, muy comprensivo, me daba permiso para dormir en el almacén de los artículos promocionales porque realmente las pastillas que me habían recetado me generaban una avalancha de sueño y efectos secundarios muy desagradables en mí. En ese momento no sabía lo fuerte y valiente que era.

Esto sólo es el inicio de muchos episodios y anécdotas que pasé debido al pánico y ansiedad generalizada. Más adelante en otras entradas del blog te contaré más sobre lo que pasé y logré superar.

 

Así descubrí lo que es el empoderamiento

Cuando cumplí 34 años de edad renuncié a un puesto gerencial para ser Coach Ejecutiva certificada por INCAE. Este salto de fé, este salto fuera de mi zona de confort alimentado por la intuición me permitió iniciar una carrera alineada a mi propósito y cuánto lo agradezco.

Pero te preguntarás ¿Cuál fue el primer acercamiento con el empoderamiento?

Fue cuando empecé a conectar con mi confianza interior o muchos le dicen “poder interior”. Para mí no es más que esa fortaleza que todos tenemos oculta, está “durmiendo”, pero no la despertamos por miedo a ver el impacto que puede causar. Y vaya que causa impacto porque para lograr conectar con ese poder interior hay que cuestionarse y pasar por momentos incómodos.

 

COACH EJECUTIVA INCAE

 

Cuando viajé a INCAE, en Nicaragua, yo ya había controlado los problemas que me aquejaban desde pequeña, al menos eso creía. Sin embargo, los cambios estructurales por los que pasé: el renunciar, el extrañar a mi familia, viajar a países nuevos, encontrarme rodeada de gente de tan alto nivel, entre otras cosas; Hicieron que mi inseguridad reaparezca con más fuerza.

Recuerdo en especial una semana en la que sentía un terremoto emocional cada vez más fuerte e intenso conforme pasaban las horas.

 

Te preguntarás ¿Cómo pude gestionarlo?

Construyendo la confianza en mí misma un paso a la vez.

 

Tomando acción para construir mi confianza

A mi regreso a Perú saqué cita con el médico psiquiatra y retomé mi tratamiento, pero algo había cambiado. La experiencia que tuve en el extranjero, los cursos, el intercambio con personas admirables y el trabajo de coaching había despertado mi poder interior, me encontraba motivada y decidida a luchar por una vida con propósito. Esta vez estaba abocada a construir mi autoestima.

Hay momentos en la vida en que necesitas sacudirte y decir ¡Basta de seguir en el hoyo! Después de todo, la experiencia de estudiar en el extranjero me abrió la mente y vi que tenía mucho por ofrecer, ¡vi que podía hacer cosas grandes!

 

Mi proceso de transformación

 Te quiero dejar los pasos que seguí para iniciar este gran proceso de transformación, en mis próximos artículos te iré contando más detalles:

1 Autoconocimiento

¿Quieres ser una mujer empoderada? Trabaja en tu autoconocimiento de manera consciente. Es difícil, pero te invito a verte sin etiquetas, sin filtros y seas consciente de lo que tienes que sanar y mejorar.

2 Sé Valiente

¿Sabes qué tienen en común el valiente y el cobarde?

Ambos tienen miedo, pero uno de ellos toma acción.

Yo estuve quince años de mi vida sumergida en el miedo. Y puedo decirte que la valentía es hacer las cosas así te tiemble el alma. Cuando activas tu empoderamiento interno sabes qué es lo que debes soltar para poder avanzar.

Cuando abrazas tus miedos y los enfrentas empiezas a ver tu verdadera fuerza interna.

3 Autoestima

Para mí la autoestima lo es todo. Citaré un párrafo de un libro que recomiendo muchísimo, Enamórate de ti de Walter Riso:

“El amor a uno mismo es un dique de contención contra el sufrimiento mental”. “Amarse a uno mismo no solamente es el punto de referencia para saber cuánto se debe de amar a los demás (v.g. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”), si no que parece actuar como un factor de protección para las enfermedades psicológicas y un elemento que genera bienestar y calidad de vida”.

Activar tu autoestima es el primer paso hacia cualquier tipo de crecimiento psicológico y mejoramiento personal, es el inicio de un empoderamiento real y genuino.

Palabras finales

Inicia con estos tres pilares fundamentales, créeme que es un viaje fascinante y retador. 

El empoderamiento cambió mi vida, éste proceso de transformación es constante y  es algo que me apasiona.

Cuando descubres tu luz y sombra, cuando entiendes que necesitas valorarte para poder avanzar y sobre todo que mereces activar tu poder interior te vuelves todo terreno, te conviertes en una mujer imparable.

El empoderamiento tanto en mujeres y hombres nos permite desarrollarnos en todos nuestros aspectos de la vida, familiar, organizacional y sobre todo personal. Debes de entender que sin seguridad interior no podrás avanzar y el empoderamiento real empieza por casa.

Gracias a este trabajo hoy tengo el orgullo de ser Presidenta y Directora de She Is Perú. Sí, llegó SHE IS FOUNDATION al Perú con proyectos que estoy segura van a transformar la vida de mujeres y niñas del país como lo vienen realizando en Colombia, Costa Rica, México y España.

He tenido altas y bajas como todo en la vida y es que una gran responsabilidad implica valor y coraje, he conocido gente maravillosa, humanos maravillosamente imperfectos cuyo mensaje final era: “Habrán momentos duros en la vida, sin embargo todo pasa” o «enfócate en el resultado y confía en tus capacidades».

Consejo: Cuando te venga la duda e inseguridad, “CONFÍA”, cuando sientas que no avanzas “CONFÍA”, cuando sientas que te han defraudado “CONFÍA” y sobre todo cuando quieras tirar la toalla “CONFÍA”, la vida está diseñada perfectamente para nosotros, busca tus propias herramientas y sal adelante.

 

No tienes que demostrarle nada a nadie, solo a ti y lo más importante tu principal competencia eres tú, empodérate desde el SER para que cuando vengan grandes retos y crisis sepas cómo enfrentarlos con fortaleza y valentía.

 

“Llena tu vida de aventuras, no de cosas. Obtén historias que contar no cosas que mostrar”.

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